¡Antes de empezar, es necesario recordar algo! Es fundamental comprender los impactos reales de los residuos que generamos. Detrás de cada tubo de pasta de dientes o envase de champú, existe un costo ecológico y sanitario significativo. Los cosméticos y productos de higiene suelen estar mayormente envasados en plástico, y a veces (con frecuencia) cometemos el error de no clasificar todo lo que puede reciclarse.
Además, muchos productos de higiene contienen sustancias nocivas para la salud, en particular disruptores endocrinos que afectan el sistema hormonal. Por ejemplo, se pueden encontrar estos componentes en:
Como habrás comprendido, por todas estas razones, alcanzar cero residuos en tu baño es beneficioso tanto para el medio ambiente como para tu salud.
Antes de adoptar una nueva rutina, es útil tomar conciencia de los residuos que generamos. Para ello, hacer un inventario de los residuos de tu baño es un buen comienzo. Para proceder, solo necesitas:
Esta toma de conciencia es esencial para priorizar los cambios que vendrán y para darse cuenta de la magnitud de estos residuos.
No es necesario tirar todo y comenzar desde cero. La estrategia de cero residuos consiste en reemplazar progresivamente los productos desechables por soluciones más duraderas.
Para reducir los residuos cotidianos, existen varias alternativas ecológicas a los productos desechables. Por ejemplo, las toallitas desmaquillantes lavables reemplazan ventajosamente los algodones desechables, ya que pueden reutilizarse varias veces, como las ofrecidas por Maminat, Ecoeko y La Zeroteca.
En la misma estrategia de reducción de residuos, los cepillos de dientes con cabeza intercambiable permiten reemplazar solo la parte desgastada en lugar de todo el cepillo, una solución adoptada por varias marcas como Biseptyl, Brushboo, TIO.
Finalmente, la maquinilla de seguridad (afeitadora clásica) también encaja en esta lógica eco-responsable: solo se cambian las cuchillas de acero inoxidable (son reciclables), limitando considerablemente los residuos asociados a las maquinillas desechables.
Además, entre las alternativas a los accesorios de baño, Cero Residuo también ofrece oriculi. El oriculi es otra alternativa a los bastoncillos. Confeccionados en madera o en plástico duradero, estos oriculi pueden reutilizarse varias veces, evitando los residuos asociados al uso de bastoncillos.
Los productos sólidos representan una alternativa económica, eficaz y ecológica, ya que están exentos de envases plásticos. El jabón sólido reemplaza ventajosamente al gel de ducha, ofreciendo una solución menos agresiva para la piel. De igual manera, el champú sólido, además de limpiar suavemente, dura más que un champú líquido. En cuanto a la pasta de dientes sólida, permite evitar el uso de tubos plásticos desechables.
Otra alternativa igualmente interesante: adopta el DIY. El DIY es a la vez ecológico y económico, ya que permite controlar la composición de tus productos cotidianos.
Por ejemplo, puedes intentar preparar tu propia pasta de dientes. Para elaborar una pasta de dientes casera con menta piperita, necesitarás algunos ingredientes:
Si esta preparación te parece demasiado ambiciosa, puedes intentar comenzar con un DIY más sencillo. El desodorante natural casero es una buena opción con solo 3 ingredientes:
Una simple nuez aplicada en las axilas es suficiente para una protección duradera y natural, evitando así el uso de desodorantes comerciales (a menudo compuestos de sales de aluminio).
Antes de embarcarte en un proyecto DIY, recuerda comprar tus ingredientes a granel para limitar tus residuos y envases. Para optimizar tus creaciones, prioriza recetas que utilicen los mismos ingredientes, lo que te permitirá reducir el desperdicio.
Incluso con una estrategia de cero residuos, algunos envases del baño persisten. Sobre todo si no eres aficionado al DIY.
El volumen de residuos de cosméticos a menudo se subestima. Se pregunta dónde desechar su máscara, su tarro de crema. No siempre se sabe dónde desechar ni cómo deshacerse de estos residuos, aunque muchos de estos envases pueden reciclarse. Los envases de vidrio se depositan en el contenedor de vidrio, mientras que los envases de cosméticos de plástico y aluminio se colocan en el contenedor amarillo de reciclaje, con algunas excepciones como el labial. Para más detalles, consulta nuestra guía de reciclaje de productos cosméticos.
El baño es también un espacio donde se encuentran residuos relacionados con la salud. Muchos de estos residuos requieren ciertas precauciones en su reciclaje, en particular los medicamentos (que deben depositarse en la farmacia, sin su envase de cartón, que va al contenedor de reciclaje) o las lentes de contacto (que deben desecharse en el contenedor gris de residuos domésticos). En cuanto a higiene, también se encuentran:
No olvides: los residuos orgánicos. Ya se trate de materia corporal como uñas, pelos y cabellos, o de residuos de higiene femenina (RHF) o de higiene personal (RHP) como tampones y toallas sanitarias; es importante clasificar este tipo de residuos de manera óptima depositándolos en el contenedor de residuos domésticos.
Para los envases de plástico y las botellas, asegúrate de verificar los logos de reciclaje y de vaciarlos correctamente antes de desecharlos. En cuanto a los recipientes de vidrio, puedes reutilizarlos para tus preparaciones caseras o depositarlos en tu contenedor de vidrio. En cualquier caso, ya sea para tus residuos orgánicos o reciclables, opta por bolsas de basura para baño resistentes y herméticas para realizar tu clasificación.
Adoptar un baño cero residuos es una transición que se realiza de manera progresiva, a tu propio ritmo, y cada pequeño cambio tiene un impacto significativo. Al optar por alternativas más ecológicas, no solo contribuimos a reducir nuestra huella ecológica, sino también a mejorar nuestra salud al limitar la exposición a productos químicos nocivos, a menudo presentes en los productos de cuidado tradicionales. Además, esta estrategia simplifica el día a día al reducir la cantidad de productos y envases a gestionar.
Contrariamente a lo que se cree, pasar a cero residuos también permite realizar ahorros a largo plazo. Por ejemplo, un champú sólido, aunque más caro a la hora de comprarlo, dura dos o tres veces más que un envase clásico, lo que lo convierte en una opción económica a largo plazo. Entonces, ¿por qué no empezar hoy mismo a hacer este cambio y adoptar hábitos más responsables para acercarte al cero residuos en tu baño?
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